lunes, 30 de mayo de 2011

Concebimos la noche (Serie dedicado a tu memoria)

No, su nombre no sería Adaluz, su nombre sería Jennifer u otro nombre dulce como Leidy; sólo tal vez, le pondríamos el nombre de su madre. Sólo tal vez. Pero al parecer, ella había nacido para llamarse Adaluz.

Fue concebida una noche inesperada, donde no había lunas ni estrellas, más bien, era una noche fría, donde solo nos veíamos y nos reíamos. Tu me hablabas y yo te escuchaba y otras veces tu ocupabas mi lugar y yo el tuyo. Te acariciaba. Acariciaba tu mejilla y, de cuando en cuando, alejaba de tu rostro una fina hebra de tu cabello negro.

Soñabamos con un lugar mejor que hoy. Y la noche nos enredo como a sombras. Tu encima y yo debajo. Tu dentro de mí y yo en tí. Haciéndonos uno con la noche.

Y aquella noche pasó, y otras noches y más lunas pasaron.
Soportamos el tiempo en que tus lunas se encapricharon y no salieron durante meses. Vimos como tu cuerpo cambiaba y tus mejillas se coloreaban de rosa, y vos como sos de blanca. Unas veces nos reíamos y otras veces tu llorabas y yo que recogía tus lágrimas y con mi índice, las llevaba hasta mis mejillas y nos encontrabamos llorando. Y así varios meses...

No hay comentarios: