sábado, 27 de noviembre de 2010

Me gusta al juego que jugamos. Versión 1

Eres mi mejor crítica destructiva y por eso mismo la más importante.
Me gusta al juego que jugamos, de querernos sin tocarnos. De saber que nuestras miradas, aunque se crucen, nunca, en este mundo, se encontraran en un mismo respirar.

Sí, me seduce tu sonrisa. En cambio, sé que te enamoro con cada palabra que te digo. No pretendo hacerlo, pero me gusta al juego que jugamos.
Hoy, en eterno forcejeo con el destino, con la vida, me es esquiva tu presencia. Y aún así, ya te he leído demasiado los labios como para saber que esto hace parte de tu estrategia. Esa en la que tu mirada, aunque se cruce con la mía, jamás me encontrará.

Te he soñado. Te he hecho el amor tantas veces, como lunas hay en tu vida. Mientras tanto, tú recoges estrellas y luceros de un jardín, y me las y los ofreces. No es necesario que lo hagas, yo los he bajado del firmamento para ti. He contrariado al mundo y al universo, para que andes en nubes de algodón dulce y mires ángeles y aves que se desvanecen en el océano. Y tú sigues recogiendo estrellas, Tan linda. No queremos despertar.

Nos llenamos de tanto amor que nuestro momento, desaparece en una gran supernova que nos alcanza a millones de años luz. Nos alcanza en mundos tan distantes. Te quema la piel y llega hasta el palpitar de tu corazón, de mi corazón.

Entonces, somos uno solo. Provocamos otra explosión que nos pierde, para nuestro infortunio, en el mundo real. Y todo se vuelve a contrariar.

Me gusta al juego que jugamos, porque sé que aunque nuestros cuerpos y miradas no se crucen, esta noche, nos volveremos a encontrar.

lunes, 22 de noviembre de 2010

El saldo del agua

...El despertador me arrebata de mi estado de inconciencia, sí, también del sueño.
Mi vida real comienza un lunes a las cuatro de la mañana, que por cierto, llueve como los inviernos de tus ojos, en fin.

El día anterior llegó a mi buzón de correo, junto con otros papeles que seguro apilaré después,el saldo del agua. Soy contador y supuestamente los números no me sorprenden, pero estos...¡Vaya! si el agua ha llegado cara. Y es que, mantenerse limpio es una inversión muy grande.

...Los días pasan y cada vez se ve más vacía mi cartera. ¿Los recibos del Agua?, seguramente están donde los puse la última vez. Me preocupan y no, he decidido, no volverme a bañar a no ser que sean con las lluvias de tus ojos.

De los encuentros

Un día cualquiera alguien se te acerca y te dice: ¡Hola!
Respondes a ese saludo, que ya de por sí es raro, con un ¿cómo estás?
No pasa mucho tiempo y comienzan a hablar. Cualquier cosa, no importa. Eso sí, nada existencial, es la primera vez que se ven y no hay tiempo que perder en conversaciones tan profundas.

Le preguntas por sus gustos, pero primero del por qué se encuentra allí.
el tiempo sigue. El aire pasa. Todo pasa. Es el turno de ella, te abandona un instante. Piensas que la has conocido demasiado.

Ella regresa, se despide y se marcha. Esa conversación nunca tuvo lugar. Ella vuelve a ser una perfecta desconocida.